OMAHA, Neb. — La tormenta del fin de semana dejó cientos de árboles caídos que ahora representan un nuevo reto para las cuadrillas de OPPD que trabajan en la restauración del servicio eléctrico.
«Absolutamente no se acerquen. Manténganse alejados, llamen a OPPD y marquen al 911«, advirtió Brian Kramer, director de Operaciones, Mantenimiento y Construcción de OPPD, al explicar qué hacer si un árbol cae sobre cables eléctricos.
Cerca de 500 trabajadores de OPPD se encuentran en el terreno reparando daños, pero los árboles caídos han bloqueado calles, destruido cercas y derribado cables.
Justin Evertson, coordinador de Infraestructura Verde del Servicio Forestal Nacional, señaló que en tormentas de viento algunos árboles pueden incluso ser arrancados de raíz.
Aunque no se puede evitar por completo que un árbol caiga, sí hay medidas preventivas: no excavar cerca de sus raíces, mantener su sistema radicular sano y vigilar aquellos que ya hayan sufrido daños previos, pues son más propensos a quebrarse con el tiempo.
Kramer explicó que, a pesar de los árboles caídos, el uso de materiales para reparaciones ha sido “normal” para un evento de viento como este, con entre 100 y 150 postes dañados, muy por debajo de los más de mil postes afectados durante la tormenta invernal de marzo y abril.
El domingo por la mañana se reportaron 7,600 cortes de energía, cifra que, para la tarde del lunes, ya había bajado a solo cientos de clientes sin servicio.