OMAHA, Neb. — La Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) trabaja para mantener las adicciones fuera de las escuelas y advierte a los padres sobre el creciente riesgo que enfrentan los niños y adolescentes.
Desde enero de 2025, la DEA ha incautado más de 145,000 pastillas de fentanilo en Nebraska, más del triple de lo decomisado en todo 2024. Este aumento preocupa a las autoridades, quienes destacan la necesidad urgente de hablar con los hijos sobre los peligros de las drogas.
El agente especial asistente Justin Dillard explicó que, si un niño tiene un teléfono en su bolsillo, prácticamente tiene acceso 24/7 a drogas como el fentanilo. Los carteles están utilizando redes sociales para ofrecer estas sustancias y enviarlas directamente a los hogares. Además, el fentanilo, en sus diversas presentaciones y colores, puede atraer fácilmente a los más jóvenes.
“A veces es una conversación difícil, pero ya no existe la posibilidad de ‘experimentar’ con drogas sin el riesgo de morir. Es importante que los padres sean honestos y frecuentes en este diálogo”, señaló Dillard.
El agente recordó que el fentanilo no es un problema exclusivo de los jóvenes. “Afecta a todos los grupos de edad y a todas las comunidades, sin importar su origen”, afirmó.
Otro riesgo grave es que el fentanilo está siendo fabricado para parecerse a medicamentos recetados como Xanax, Oxycodona o Adderall. Por ello, la DEA recomienda recalcar a los hijos que la única medicina segura es la que proviene de un médico o farmacéutico.
La agencia insiste: la prevención comienza en casa, con conversaciones claras y constantes para salvar vidas.