OMAHA, Nebraska— Una era de la industria alimentaria de Omaha llegó a su fin este martes 18 de agosto, con el último día de operaciones de la planta de Kellogg’s ubicada en 9601 F Street, poniendo fin a más de ocho décadas de producción de cereales en la ciudad.
El cierre permanente de la instalación afecta a 451 puestos de trabajo, de acuerdo con la notificación WARN presentada por WK Kellogg Co. ante el Departamento de Trabajo de Nebraska.
La planta, ubicada cerca de las calles 96th y F, abrió en 1942 y durante generaciones formó parte del sector manufacturero de Omaha.
Más de 450 empleos eliminados
El cierre no ocurrió de manera repentina. WK Kellogg Co. anunció en agosto de 2024 sus planes de reducir gradualmente la producción en Omaha y cerrar definitivamente las instalaciones durante 2026.
De acuerdo con los documentos presentados ante el estado, la reducción de personal se realizó por etapas durante el verano, hasta llegar al cierre definitivo de la planta en agosto.
En total, la medida contempla la eliminación permanente de 451 empleos. Entre los trabajadores afectados se encuentran operadores de máquinas de empaque, operadores de procesos, mecánicos, empleados de almacén, trabajadores de saneamiento, supervisores y personal administrativo, entre otros.
La compañía informó previamente que los empleados afectados recibirían pagos de indemnización por separación laboral. Parte de la fuerza laboral estaba representada por el sindicato Bakery, Confectionery, Tobacco Workers and Grain Millers, Local 50-G.
Una planta con más de ocho décadas de historia
La instalación de Omaha comenzó a operar en 1942, por lo que su cierre representa el final de aproximadamente 84 años de actividad industrial en la ciudad.
Durante décadas, generaciones de trabajadores del área metropolitana encontraron empleo en esta planta dedicada a la fabricación de productos de una de las compañías de cereales más reconocidas de Estados Unidos.
El cierre también marca un cambio importante para el corredor industrial de F Street, donde la instalación había mantenido una presencia durante gran parte del desarrollo moderno de Omaha.
¿Por qué cerró la planta de Omaha?
La decisión forma parte de un plan más amplio anunciado por WK Kellogg Co. para modernizar su red de producción en Norteamérica.
La compañía anunció en 2024 una iniciativa de aproximadamente $450 millones a $500 millones destinada a transformar su cadena de suministro, incluyendo inversiones en nuevas instalaciones, equipos y tecnología.
Como parte de ese proceso, la empresa decidió trasladar producción desde instalaciones antiguas hacia plantas consideradas más modernas y eficientes.
Además del cierre de Omaha, el plan contempló reducir producción en Memphis, Tennessee, mientras se destinaban inversiones y capacidad adicional a instalaciones en Battle Creek, Michigan; Lancaster, Pennsylvania; y Belleville, Ontario, Canadá.
La compañía había señalado que la planta de Omaha enfrentaba desafíos relacionados con infraestructura antigua, plataformas de producción de mayor edad y una configuración menos eficiente para las necesidades actuales de manufactura.
Fin de una era para Omaha
El último día de operaciones convierte en definitiva una decisión anunciada hace dos años y representa una pérdida significativa de empleos manufactureros para el área de Omaha.
Para cientos de familias, el cierre significa el final de años —y en algunos casos generaciones— de trabajo relacionado con la histórica fábrica.
Con las operaciones terminando este 18 de agosto de 2026, las instalaciones de F Street quedan como parte de la historia industrial de Omaha, después de haber producido cereales durante más de ocho décadas.