OMAHA, Neb. — Un nuevo centro de salud mental especializado en niños y adolescentes en crisis abrirá sus puertas en Omaha el miércoles 7 de enero, ofreciendo atención las 24 horas del día, los 7 días de la semana, informó Children’s Nebraska.
El centro representa una inversión histórica en la salud mental infantil y está diseñado para brindar apoyo inmediato y continuo a menores con necesidades de salud conductual. La instalación contará con profesionales pediátricos capacitados, espacios diseñados para reducir el estrés y un enfoque integral para atender a familias en situaciones de crisis.
Ubicado cerca de 89th Street y Dodge Street, el nuevo centro estará dedicado exclusivamente a la atención de niños y jóvenes de entre 3 y 19 años. A diferencia de un hospital tradicional o una sala de emergencias, el espacio fue creado para ofrecer un ambiente más acogedor, tranquilo y seguro, facilitando la evaluación y desescalamiento de crisis emocionales.
El edificio, con una inversión total de 114 millones de dólares, incluye áreas abiertas con iluminación natural, salas de evaluación, espacios de terapia y zonas diseñadas específicamente para la seguridad de los pacientes. El objetivo principal es ofrecer atención ambulatoria siempre que sea posible, aunque el centro también contará con 40 camas para hospitalización en casos que requieran intervención intensiva.
Además, el centro ofrecerá un programa diurno de 12 horas para trastornos alimenticios, equipado con una cocina completa donde los pacientes podrán aprender sobre preparación de alimentos y hábitos saludables. La actividad física también forma parte del plan de tratamiento, con instalaciones como cancha de baloncesto interior, salas recreativas, yoga y equipos de ejercicio.
Para operar el centro, se contrataron 165 nuevos empleados, quienes brindarán atención integral que puede incluir terapia individual y familiar, manejo de medicamentos y opciones de atención virtual.
Gran parte del financiamiento provino de donaciones privadas, con 83 millones de dólares aportados por fundaciones y filántropos locales. Children’s Nebraska contribuyó con 15 millones de dólares, mientras que otros 16 millones provinieron del American Rescue Plan Act. En el vestíbulo del centro se instalará un muro de donantes en reconocimiento al apoyo de la comunidad.
Autoridades del centro han señalado que la misión es clara: no rechazar a ningún niño por haber agotado otros recursos del sistema, y ofrecer apoyo a todas las familias que lo necesiten.
Este nuevo centro busca convertirse en un pilar clave para atender la creciente necesidad de servicios de salud mental infantil en Omaha.