Un simple alto de tránsito en la Interestatal 80 terminó destapando algo mucho más grande: la captura de dos presuntos miembros de la pandilla MS-13, entre ellos un salvadoreño considerado por ICE como un «cabecilla» de la organización criminal.
Según documentos federales revisados por The World-Herald, Melvin Varela Pérez, de 50 años, entró ilegalmente a Estados Unidos en 2016 por Texas y, en ese momento, admitió ser miembro activo de la MS-13. Aunque había sido liberado tras declararse culpable por ingreso ilegal, permaneció en el país hasta su arresto reciente.
Su nombre apareció en documentos judiciales, en publicaciones de funcionarios federales y en un comunicado del Sheriff del Condado de Douglas, quien confirmó que Varela Pérez fue detenido por agentes de ICE el miércoles pasado en Council Bluffs, Iowa, como parte de una investigación internacional.
Las autoridades de El Salvador lo buscan por cinco homicidios agravados, intento de homicidio, privación de libertad y pertenencia a organización terrorista.
El operativo comenzó días antes, cuando el agente Matthew Baber detuvo a Rene Saúl Escobar Ochoa, de 30 años, en una camioneta azul en la I-80, por no usar direccional. Durante el encuentro, algo no cuadró para el agente, quien tras revisar la base de datos federal, descubrió que Escobar Ochoa estaba en una lista de vigilancia de MS-13. Aunque no pudo arrestarlo en ese momento por limitaciones legales, compartió la información con el Centro de Análisis de Información de Nebraska, lo cual activó una respuesta federal.
Gracias a esta colaboración, ICE logró arrestar a Escobar Ochoa en North Omaha y a Varela Pérez en Council Bluffs. Ambos están acusados en El Salvador de participar en crímenes como extorsión, homicidios, narcotráfico y secuestros.
Actualmente, Escobar Ochoa está recluido en la cárcel del Condado Dakota y Varela Pérez en el Centro Correccional del Condado Hardin, en Iowa. ICE confirmó que ambos están en el país de forma ilegal y se está coordinando su deportación a El Salvador.